Efectos de bañarse con agua caliente y agua fría

El calentador de agua es un elemento que se considera fundamental en la vida cotidiana, pues cumple con la función de abastecer un lugar con agua a una temperatura adecuada para realizar determinadas tareas, una de las principales son las del aseo personal. Por lo regular se busca que el agua para tomar un baño o ducha se encuentre caliente o tibia, esto por cuestiones de comodidad, pero muchas personas prefieren bañarse con agua fría por el tipo de efectos que tiene sobre el cuerpo. Si ustedes aún no conocen cuáles son los beneficios que pueden tener para su cuerpo las diferentes temperaturas del agua, los invitamos a continuar leyendo, pues dedicaremos esta publicación en el blog de H2OTEK a hablar del tema.

La tendencia general la temperatura del agua se regula prácticamente de manera automática, y existen algunas variaciones que dependen no sólo del nivel de sensibilidad de la persona, sino también de otros factores como lo son la temperatura ambiente, pero algo es cierto y es que siempre se busca que el agua sea agradable al tacto. Por lo general, la preferencia por una temperatura sobre otra es cuestión de costumbre, y depende en gran medida de la temperatura empleada por los padres al momento de bañar a los pequeños, y con el paso del tiempo si el agua no se encuentra dentro del rango aceptable se convierte algo incómodo e intolerable, ello por las respuestas que tiene el sistema nervioso, lo que hace que mientras para una persona el agua de baño se encuentre perfecta, para otra esté muy caliente o muy fría.

A pesar de que lo más importante siempre sea buscar la comodidad, cada vez son más las personas que conscientes de los efectos que tiene el agua caliente y el agua fría sobre su cuerpo, deciden salir de su zona de confort y usar agua a otras temperaturas para beneficiarse de ella. Si bien se trata de una tendencia actual, no es algo realmente nuevo ya que desde épocas antiguas las propiedades del agua fueron identificadas y se aprovechaban con fines terapéuticos, ya fuera para tratar dolencias físicas o mentales. El conocimiento de los efectos del agua sobre el organismo humano pasó de generación y generación, y aunque para muchas personas podría sonar como algo carente de fundamento científico, sus efectos sí están comprobados, de ello que se empleen en técnicas de fisioterapia para la rehabilitación de quienes han sufrido alguna lesión por traumatismo o enfermedad que afecta sus capacidades de movilidad corporal.

Como pueden ver, conocer las propiedades del agua, ya sea fría o caliente, puede ser muy ventajoso, para que cada vez que se tome un baño o una ducha se elija la temperatura adecuada según el estado en que se encuentra su cuerpo y el tipo de efectos que desean alcanzar. Cabe mencionar que para obtener agua a una temperatura distinta a la que tiene si se utiliza directamente de la red pública, optar por un calentador de agua es la mejor opción, esto por cuestiones de practicidad, ya que permiten obtener agua caliente en menos tiempo que si se recurriera a por ejemplo, calentar el agua en una estufa o utilizando una resistencia eléctrica.

Dicho todo lo anterior podemos comenzar a mencionar algunos de los beneficios más relevantes del agua, esperando que esta información les sea de utilidad la próxima vez que se pregunten si quieren bañarse con agua fría o caliente. Por un lado, el agua fría tiene una propiedad energizante, que aumenta el estado de alerta del cuerpo, esta es la razón por la que quienes toman una ducha o baño con agua fría al finalizar se sienten más despiertos y preparados para la acción. El agua fría se encarga de estimular la circulación de la sangre, por lo que si se usa continuamente se puede obtener una mejora en el sistema cardiovascular, pero no sólo eso, también en el sistema nervioso.

El agua a una temperatura baja fortalece el sistema inmunológico, siendo esta una de las razones por las que, contrario a lo que se podría esperar, quienes acostumbran a bañarse con agua fría son menos propensos a enfermarse; además, se presenta una mejora en el tono muscular y reafirmación de la piel, manteniéndola además hidratada al igual que el cabello. Por otra parte se encarga de estimular lo termoreceptores que elevan la temperatura corporal y la mantiene por más tiempo, dando una sensación de bienestar que contribuye a combatir ciertos trastornos que afectan la salud mental. El agua fría refresca, y finalmente, por su efecto estimulante sobre el sistema nervioso, ayuda a aumentar el umbral del dolor.

Por otro lado, el agua caliente es reconocida por sus propiedades relajantes y desintoxicantes, por lo que se indica a quienes tienen problemas de ansiedad, estrés y de sueño. Gracias a que abre los poros de la piel, permite una limpieza más profunda, la eliminación de toxinas y grasas acumuladas. El agua a una temperatura elevada ayuda a disminuir la inflamación y a descongestionar, por lo que se recomienda para tratar ciertos tipos de lesiones y resfriados. Además tiene un efecto sedante y analgésico, de modo que alivia el dolor, ya sea de malestares ocasionados por traumatismos y dolores menstruales. Finalmente otra de las propiedades del agua caliente es que mejora la elasticidad de los tejidos.

Según la temperatura a la que se encuentre, el agua actúa de distintas maneras sobre el cuerpo, por esta razón se recomienda elegir la que se adapte mejor a las necesidades de cada momento; optar por alternar entre duchas con agua caliente y agua fría puede ser una buena opción, que además contribuya a ahorrar energía reduciendo el uso de calentadores de agua, sin mencionar que es una de las maneras en las que el cuerpo se va acostumbrando poco a poco a diferentes temperaturas, lo que es de utilidad para quienes desean hacer un cambio que beneficie su salud.

Cabe destacar que existen algunas condiciones médicas por las que no se recomienda ya sea, bañarse con agua fría o caliente, porque se pueden ver favorecidos ciertos procesos que agraven los síntomas de la enfermedad o lesión. Por esta razón les recomendamos consultar a su médico antes de hacer cualquier tipo de cambio y respetar sus indicaciones. En términos generales, personas con problemas de presión, padecimientos del sistema circulatorio, reumatismo, artritis, mujeres embarazadas, personas que recientemente han sido operadas, quienes presentan infecciones en la piel y cuero cabelludo, o quienes están en proceso de cicatrización de alguna herida, deben tener especial cuidado en la temperatura que usan para bañarse o ducharse.

Esperamos que esta información les haya sido de utilidad, y les recordamos que si buscan un calentador de agua, en el catálogo de H2OTEK encontrarán los de la más alta calidad. Contamos con calentadores de paso, boiler solar, equipos para baño de vapor y calderas, para cubrir las necesidades de todo tipo de clientes. Para mayor información sobre nuestros productos o solicitar una cotización, los invitamos a ponerse en contacto con nosotros, en H2OTEK con gusto los atenderemos.